Por ello supo que la llamada no podía ser buena.
Ninguna llamada telefónica lo es en la madrugada.
Campos de fresas, de Jordi Serra i Fabra

“Hay horas vacías, insustanciales,que esconden en sí el destino. Surgen indiferentes como oscuras nubes que aparecen para perderse de nuevo, pero se mantienen ahí tenaces y obstinadas. Y se disuelven elevándose como un humo negro, se hacen cada vez más lejanas y alargadas, hasta que por fin flotan sobre la vida con una palidez gris, melancólica, inmóviles, como sombras que se fijan al instante, inevitables y celosas, y elevan una y otra vez su puño amenazante.
El amor de Erika Ewald, de Stefan Zweig
Alicia, para tí este cuento infantil.Ponlo con tu mano pequeña y amabledonde descansan los cuentos infantiles,entrelazados,como las flores ya marchitasen la guirnalda de la memoria.Es la ofrenda del peregrinoque las recogio de paises lejanos.
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| fotografía Bronte |
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| Fotografía Bronte |