Quizá porque mi niñez
sigue jugando en tu playa
Llevo tu luz y tu olor
por donde quiera que vaya,
A tus atardeceres rojos
se acostumbraron mis ojos
como el recodo al camino...
si un día para mi mal
viene a buscarme la parca.
Empujad al mar mi barca
con un levante otoñal
y dejad que el temporal
desguace sus alas blancas.
Y a mí enterradme sin duelo
entre la playa y el cielo...
Mediterraneo. Joan Manuel Serrat
Lo conozco
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